Los viajes aéreos colapsaron en todo el país, ya que la FAA, citando el prolongado cierre del gobierno, ordenó reducciones de servicio que cancelaron 1.330 vuelos el sábado y provocaron retrasos que superaron los 5.000. Los ánimos se encendieron en Hartsfield-Jackson de Atlanta, mientras que Nashville se enfrentó a una parada en tierra por falta de personal. Las cuatro aerolíneas más grandes redujeron cientos de vuelos bajo el mandato, que comienza con recortes del 4% y podría alcanzar el 10% si el cierre persiste. Las aerolíneas prometieron reembolsos o cambios de reserva, pero con el Día de Acción de Gracias acercándose y los controladores sin recibir sus salarios, la ansiedad va en aumento. Grupos de la industria presionaron al Congreso para que pusiera fin al cierre mientras los viajeros navegaban por largas filas, cambios de reserva y traslados de aeropuertos.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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