La población de Japón disminuyó en 908.574 personas en 2024, marcando la caída anual más pronunciada desde 1968. Los nacimientos alcanzaron un mínimo histórico de 686.061, mientras que las muertes llegaron a casi 1,6 millones. Este es el decimosexto año consecutivo de descenso de la población, lo que ejerce presión sobre los sistemas de pensiones y atención médica. Si bien los residentes extranjeros alcanzaron un máximo histórico, la inmigración sigue siendo un tema políticamente sensible. A pesar de los incentivos gubernamentales, las bajas tasas de natalidad persisten debido a los altos costos de vida, los salarios estancados y los roles de género tradicionales.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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