Millones de microbios colonizan los cepillos de dientes, alimentándose de saliva, restos de comida y aerosoles del baño; incluso penachos de inodoro que pueden rociar hasta 1,5 metros. La mayoría son habitantes inofensivos de la boca, pero estudios han encontrado patógenos como E. coli, Klebsiella, Pseudomonas y Candida, algunos portadores de resistencia a los antibióticos. Si bien los expertos dicen que el riesgo general es bajo, es mayor para personas con inmunidad debilitada. Deje que los cepillos se sequen al aire en posición vertical y evite los recipientes cubiertos; no los comparta ni permita que las cabezas se toquen. La desinfección es mixta: el microondas puede dañar las cerdas; los remojos en vinagre al 1% o enjuague bucal antiséptico reducen las bacterias.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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