Las Fuerzas de Apoyo Rápido de Sudán se apoderaron de el-Fasher en el norte de Darfur y, según la ONU, testigos y grupos de ayuda, llevaron a cabo matanzas masivas, incluso en el Hospital Materno Saudí, donde la OMS dijo que supuestamente fueron asesinados 460 pacientes y acompañantes. Los supervivientes describieron ataques casa por casa, detenciones, violencia sexual y cuerpos en las calles, mientras unos 35.000 huyeron. El líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido, Mohammed Hamdan Dagalo, reconoció abusos y dijo que se abrió una investigación. Un informe del Laboratorio de Investigación Humanitaria de Yale, utilizando imágenes satelitales, corroboró presuntas ejecuciones y ataques a la atención sanitaria. La indignación creció a medida que los gobiernos condenaron la violencia en medio de un apagón de comunicaciones y un balance de víctimas poco claro.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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