La familia Benz-Bushling se enfrentó a una batalla de seguros después de que su hijo, Johnathan, fuera ingresado en un tratamiento residencial de salud mental. A pesar de que los médicos consideraron que su atención era médicamente necesaria, su proveedor de seguros negó la cobertura, citando que era posible un nivel de atención menos restrictivo. Esto provocó una tensión financiera considerable en la familia, obligándolos a pagar de su bolsillo y a realizar cambios drásticos en su estilo de vida. El artículo pone de relieve problemas sistémicos en el acceso a la atención de salud mental y las denegaciones de seguros, que afectan a millones de familias.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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