El tifón Ragasa, una de las tormentas más fuertes que han azotado Asia en años, causó una devastación generalizada en toda la región. En Taiwán y Filipinas, al menos 27 personas murieron debido a las inundaciones y los fuertes vientos. Millones fueron evacuados en la provincia de Guangdong, China, cuando el tifón tocó tierra, trayendo consigo lluvias torrenciales y vientos destructivos. Hong Kong también experimentó daños significativos, con inundaciones, árboles caídos y daños a edificios. Las escuelas y el transporte se vieron interrumpidos, y las labores de ayuda están en marcha.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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