Jamaica y el este de Cuba se tambalean tras el huracán Melissa, uno de los más fuertes del Atlántico, que arrasó ciudades costeras, arrancó tejados de escuelas y dejó carreteras socavadas y coches hundidos en el barro. El condado de St. Elizabeth, en el oeste de Jamaica, donde la tormenta tocó tierra, fue llamado zona cero; el juzgado, la biblioteca y los edificios históricos de Black River quedaron en escombros, con más de 400.000 personas sin electricidad y miles en refugios. Las autoridades no han confirmado muertes y esperan que el número aumente. En Cuba, la ONU dice que unos dos millones de personas necesitan urgentemente refugio, comida, agua y atención médica, mientras los gobiernos y aliados prometen ayuda.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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