Los restos de Dennis "Tink" Bell, un británico que murió en un accidente en una grieta en la Antártida en 1959, han sido descubiertos después de 66 años. Su cuerpo y numerosos efectos personales fueron encontrados por una expedición polaca cerca de su base en el glaciar Ecology. Una prueba de ADN confirmó su identidad. El hermano de Bell expresó conmoción y gratitud por los esfuerzos realizados para recuperar sus restos y llevarlos a casa. El descubrimiento destaca las duras condiciones a las que se enfrentaron los primeros investigadores antárticos.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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