El Papa León XIV, en un mensaje con motivo del 80 aniversario del bombardeo de Hiroshima, instó a la comunidad internacional a comprometerse con una paz duradera. Condenó las armas nucleares como delitos contra la humanidad y la creación, haciendo eco de la declaración del Papa Francisco de que la guerra es una derrota para la humanidad. El Papa destacó las historias de los hibakusha como un llamado a un mundo más seguro y rechazó la ilusión de seguridad basada en la destrucción mutua asegurada. Hizo un llamado a una ética global fundada en la justicia, la fraternidad y el bien común, abogando por una paz desarmada.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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