Aumentan las preocupaciones en EE. UU. sobre la disminución de las tasas de natalidad y su posible impacto económico. Sin embargo, los demógrafos argumentan que la disminución de la población no es inminente ni catastrófica. La narrativa se basa en malentendidos: una mala interpretación de las tasas de fecundidad, una sobreestimación del impacto de las bajas tasas de natalidad en el crecimiento de la población e ignorando el papel de las políticas económicas. Si bien la tasa de fecundidad total es baja (1,6 en 2024), el número promedio de hijos que han tenido las mujeres se mantiene estable en torno a dos. El crecimiento económico está más influenciado por las políticas económicas y las condiciones del mercado laboral que por la demografía, y la inmigración también juega un papel crucial. Las proyecciones de población a largo plazo son altamente inciertas.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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