El Secretario de Defensa Pete Hegseth dijo que una nueva "potencia de fuego" para Ucrania es inminente a medida que los miembros de la OTAN intensifican su apoyo, incluidas las compras conjuntas de armas estadounidenses, en medio de especulaciones de que Washington podría proporcionar misiles Tomahawk de largo alcance. El Kremlin advirtió que tales armas marcarían una nueva escalada. El presidente Donald Trump, que se reúne con Volodymyr Zelenskyy el viernes, ha calificado los Tomahawks como un posible "nuevo paso de agresión" y, sin embargo, sugirió que podría enviarlos si la guerra se prolonga. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump no ha aprobado grandes paquetes de armas nuevos para Ucrania, incluso cuando su postura ha cambiado y Rusia todavía controla aproximadamente una quinta parte de Ucrania.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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