Las nuevas directrices de hipertensión de la American Heart Association y el American College of Cardiology reducen el umbral para el diagnóstico y enfatizan los cambios en el estilo de vida. Los criterios actualizados son más estrictos y afectan a millones de personas. Una nueva calculadora de riesgo, PREVENT, personaliza los planes de tratamiento. Las recomendaciones incluyen limitar el alcohol, adoptar la dieta DASH, aumentar la actividad física y reducir la ingesta de sal. Estos cambios tienen como objetivo mejorar el manejo y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y demencia, principales causas de muerte en los EE. UU.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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