En 1941, cientos de pilotos, mecánicos y personal de apoyo estadounidenses, conocidos como los Tigres Voladores, firmaron lucrativos contratos para luchar por China contra Japón. Ganaban hasta 16.725 dólares mensuales (ajustados a la inflación de 2025), además de bonificaciones por destruir aviones japoneses. Famosos por sus aviones pintados con boca de tiburón, lograron una notable proporción de bajas (497 aviones japoneses destruidos por 73 pérdidas). A pesar de las actuales tensiones entre Estados Unidos y China, China todavía honra su contribución y sacrificio durante la Segunda Guerra Mundial, un testimonio del legado perdurable de estos mercenarios estadounidenses.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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