Sudán se enfrenta a una devastadora crisis humanitaria, con una hambruna declarada el año pasado y más de 25 millones de personas que sufren hambre extrema. La guerra civil ha obligado a 12 millones a abandonar sus hogares, y se estima que el número de muertos supera las 400.000 personas. Tanto las administraciones de Biden como de Trump han declarado oficialmente la situación como genocidio, pero la intervención activa sigue siendo mínima. De hecho, la administración Trump está reduciendo la ayuda, lo que empeora la hambruna.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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