Spirit Airlines, una aerolínea de bajo costo, se ha declarado en bancarrota por segunda vez en menos de un año. A pesar de los esfuerzos de reestructuración anteriores, la aerolínea enfrenta una deuda significativa (2.400 millones de dólares) y un flujo de caja deficiente. Si bien los vuelos continuarán, los empleados se muestran inseguros sobre el futuro. La aerolínea cita el aumento de los costos operativos, la débil demanda de viajes nacionales y la competencia de aerolíneas más grandes como factores contribuyentes. Spirit está explorando opciones como la venta de activos para mejorar su situación financiera. Aunque la aerolínea intenta expandirse a viajes de gama alta, sus problemas financieros persisten.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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