Un estudio en la zona rural de Kenia revela que las transferencias incondicionales de efectivo de $1,000 redujeron significativamente las tasas de mortalidad infantil y en la niñez. Los investigadores encontraron una caída del 48% en la mortalidad infantil y una reducción del 45% en la mortalidad de menores de cinco años entre las familias que recibieron el dinero. El impacto positivo fue particularmente notable en el período alrededor del nacimiento y estuvo relacionado con un mayor acceso a la atención médica y una mejor nutrición. Los hallazgos sugieren que las transferencias de efectivo, combinadas con una atención médica accesible, pueden ser una herramienta poderosa para reducir la mortalidad infantil en países de bajos ingresos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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