Los nuevos aranceles globales del presidente Trump, efectivos a partir del 7 de agosto, elevan los derechos de importación de EE. UU. a su nivel más alto en un siglo. Estas tasas recíprocas afectan a casi todos los países extranjeros, incluidos aquellos con acuerdos comerciales recientes con EE. UU., como la UE y Japón. A pesar de los esfuerzos de cabildeo de países como Suiza y Taiwán, los aranceles siguen vigentes, lo que supone un cambio significativo en el comercio mundial. Se prevé que los aranceles aumenten sustancialmente los derechos de aduana de EE. UU. y están destinados a remodelar el sistema comercial internacional. Si bien algunos bienes en tránsito antes del 7 de agosto están exentos, también se prevén aranceles futuros en sectores como productos farmacéuticos y electrónicos. La medida subraya la voluntad de Trump de aprovechar el comercio para objetivos geopolíticos.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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