Las autoridades israelíes sacrificaron aproximadamente 200 cocodrilos del Nilo en una granja abandonada de Cisjordania debido a preocupaciones sobre el canibalismo y la seguridad humana. Los cocodrilos, mantenidos en malas condiciones, habían escapado de su recinto. Después de años de intentos fallidos para resolver la situación, incluida la negativa del propietario a reparar la cerca dañada, las autoridades consideraron necesario el sacrificio. Un grupo de derechos animales criticó la acción, alegando que los cocodrilos nunca atacaron a nadie y que el sacrificio fue inhumano.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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