Los ataques rusos contra zonas civiles ucranianas, incluyendo una prisión e instalaciones médicas, mataron al menos a 22 personas. Bombas planeadoras y misiles atacaron las regiones de Zaporiyia y Dnipro, causando daños significativos y víctimas. El presidente Zelensky condenó los ataques deliberados, mientras que el presidente Trump amenazó con nuevas sanciones contra Rusia a menos que ponga fin a la violencia. El Kremlin respondió a la defensiva, advirtiendo contra los ultimátums. Ucrania también informó haber utilizado sus propios drones de largo alcance para atacar infraestructuras rusas.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments