La Unidad de Innovación de Defensa (DIU) realizó pruebas en Alaska con drones de ataque pequeños y de largo alcance de AV y Dragoon, con el objetivo de identificar y comprar en masa sistemas aéreos no tripulados (UAS) comerciales asequibles. Las pruebas, parte del Proyecto Artemis, revelaron desafíos en la navegación de obstáculos burocráticos y en el logro del rendimiento esperado en condiciones de guerra electrónica. Ninguno de los drones funcionó como se esperaba, lo que destaca el retraso en las capacidades de drones del ejército estadounidense en comparación con sus competidores. La lucha de la DIU por encontrar un socio de adquisición para Artemis subraya la dificultad de integrar rápidamente drones comerciales en las operaciones militares, a pesar de las recientes reformas del Pentágono destinadas a agilizar el proceso.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
Comments