Al menos 30 personas han muerto en enfrentamientos entre tribus beduinas sunitas y combatientes drusos en Sweida, en el sur de Siria. La violencia, que se intensificó desde el colapso del régimen de Assad, provocó la intervención del gobierno para reducir la tensión. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informa de un número de muertos mayor, de 37, con decenas de heridos más. El conflicto pone de manifiesto la fragilidad de los esfuerzos del nuevo gobierno islámico sirio para establecer el control.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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