Tras una reciente guerra de 12 días, el régimen iraní está intensificando la represión interna, adoptando un modelo de aislamiento y control al estilo de Corea del Norte. Expertos reportan una supresión sin precedentes, con confiscaciones aleatorias de teléfonos y desapariciones por disidencia percibida. El apagón de internet durante el conflicto tuvo como objetivo infundir miedo y manipular la percepción pública, erosionando el sorprendente apoyo inicial que algunos iraníes mostraron a los ataques israelíes. También son evidentes las luchas internas del régimen, con acusaciones de infiltración y una purga inminente dentro del CGRI, lo que podría provocar un aumento del terrorismo. Esta mayor represión, sugieren los expertos, es una señal de debilidad más que de fortaleza.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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