La turista brasileña Juliana Marins, de 26 años, murió después de caer cientos de metros desde el monte Rinjani, un volcán indonesio, durante una excursión. Los rescatistas encontraron su cuerpo cuatro días después cerca de un cráter, obstaculizados por el difícil terreno y el clima. Su muerte provocó una intensa cobertura mediática en Brasil, con millones siguiendo la búsqueda. La embajada brasileña en Yakarta acusó a las autoridades indonesias de desinformación con respecto a los esfuerzos iniciales de rescate, una afirmación que aún no se ha abordado.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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