Edward Coristine, un exempleado de 19 años de la controvertida iniciativa gubernamental estadounidense "Doge", ha renunciado. Su partida sigue a la de Elon Musk y otros empleados clave. El pasado de Coristine incluye dirigir una empresa que supuestamente prestó servicios a un grupo de ciberdelincuencia, "EGodly", conocido por acosar a un agente del FBI y por jactarse de varias actividades cibercriminales. La Casa Blanca afirma que la misión de Doge continuará a pesar de las salidas y los recortes de personal.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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