Curtis Jackson, de 46 años, recibió un diagnóstico de colangiocarcinoma, un cáncer de conducto biliar raro y agresivo, después de que inicialmente se le diagnosticara colangitis esclerosante primaria (CEP). Su diagnóstico temprano, facilitado por el monitoreo rutinario de la CEP, permitió un trasplante de hígado exitoso. Después de tres semanas de quimioterapia y radioterapia, y una cirugía de cuatro horas, Jackson está libre de cáncer, pero requiere monitoreo continuo. Ahora se centra en su familia y aboga por la donación de órganos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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