El aumento de las redadas de inmigración en el enclave dominicano de Barrio Obrero, Puerto Rico, ha alterado drásticamente la vida diaria. Desde la administración del presidente Trump, aproximadamente 500 migrantes dominicanos han sido arrestados, creando miedo e impactando los negocios locales y la vida comunitaria. ICE informa que la mayoría de los detenidos eran dominicanos, aunque pocos tenían antecedentes penales. Esto ha impulsado una alianza de defensores, abogados y políticos para desafiar las redadas, citando discriminación y la interrupción de servicios esenciales como la atención médica. Si bien ICE niega la discriminación, las redadas continúan, dejando a los residentes viviendo con miedo constante.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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