Los ataques con drones ucranianos en aeródromos rusos el fin de semana pasado dañaron o destruyeron hasta 20 aviones de guerra rusos, incluidos bombarderos con capacidad nuclear. Si bien esto no afecta significativamente las capacidades nucleares generales de Rusia, las pérdidas representan un duro golpe a su flota de aviación de largo alcance, que ya opera a plena capacidad. Reemplazar estos bombarderos soviéticos antiguos será un proceso largo y difícil, obstaculizado por las sanciones y las limitaciones de producción. Rusia niega pérdidas significativas, mientras que los expertos occidentales estiman que más del 10% de la flota combinada es ahora inutilizable.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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