Más de 200 prisioneros de guerra ucranianos (PGU) han muerto bajo custodia rusa desde que comenzó la invasión a gran escala hace tres años. La evidencia sugiere que muchas muertes fueron el resultado de abusos, torturas, inanición y atención médica inadecuada en las prisiones rusas. Ucrania planea perseguir cargos por crímenes de guerra contra Rusia en la Corte Penal Internacional, citando testimonios de antiguos PGU y autopsias que revelan signos de tortura y encubrimientos. La ONU también ha documentado la tortura generalizada y sistemática de PGU, mientras que Rusia niega estas acusaciones y ha hecho contra-alegaciones.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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