Investigadores han creado lentes de contacto que permiten la visión infrarroja en humanos y ratones. Estas lentes utilizan nanopartículas para convertir la luz cercana al infrarrojo en luz visible, sin necesidad de una fuente de alimentación externa. Las pruebas mostraron que tanto animales como humanos podían percibir señales infrarrojas, incluso con los ojos cerrados. La tecnología tiene aplicaciones potenciales en seguridad, comunicación y asistencia a personas con daltonismo mediante la codificación por colores de las longitudes de onda infrarrojas. Las lentes funcionan actualmente mejor con fuentes de luz LED, y las mejoras futuras apuntan a una mayor sensibilidad y resolución.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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