Japón se enfrenta a una escasez de arroz, lo que ha provocado que los precios se dupliquen. La escasez, debida en parte a las compras de pánico del verano pasado y a una mala cosecha, ha provocado estantes vacíos en los supermercados y frustración entre los consumidores. El ministro de Agricultura, Taku Eto, dimitió tras realizar comentarios insensibles sobre la asequibilidad del arroz. Su sucesor, Shinjiro Koizumi, tiene la tarea de resolver el problema, lo que implica investigar los problemas de la cadena de suministro y posiblemente utilizar las reservas de arroz de manera más eficaz. El gobierno pretende bajar los precios, pero reconoce problemas estructurales en su política arrocera, incluidas las restricciones de superficie que benefician al poderoso lobby agrícola. Los supermercados están explorando la importación de arroz para aliviar la crisis.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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