Los investigadores observaron monos capuchinos machos en la isla de Jicarón secuestrando crías de mono aullador. Durante más de 15 meses, cuatro capuchinos secuestraron al menos 11 crías, llevándolas sin aparente cuidado o depredación. Los científicos plantean la hipótesis de que este comportamiento inusual es una "moda cultural" derivada del aburrimiento y del entorno único de la isla, que carece de depredadores y ofrece amplias oportunidades para la exploración. La población de monos aulladores en peligro de extinción se ve afectada, lo que genera preocupación por las consecuencias de este comportamiento aparentemente arbitrario.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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