La Universidad de Harvard poseía sin saberlo una rara Magna Carta de 1300, comprada por 27,50 dólares en 1946. Los investigadores David Carpenter y Nicholas Vincent confirmaron su autenticidad mediante una meticulosa comparación con otras copias conocidas e imágenes espectrales. El documento, originario de Appleby, Inglaterra, tiene un valor de millones, pero permanecerá en Harvard. Su descubrimiento destaca la relevancia continua de la Magna Carta para los debates modernos sobre la autoridad gubernamental y la libertad individual.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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