La elección de Robert Prevost, nacido en Chicago, como Papa León XIV, el primer papa estadounidense, ha generado un entusiasmo generalizado entre los católicos de EE. UU. Los feligreses de todo el país expresaron orgullo y esperanza por su papado, destacando la historia de su familia en Nueva Orleans y Chicago. Muchos expresaron entusiasmo, comparándolo favorablemente con el Papa Francisco y anticipando sus futuras acciones. El histórico evento se celebró en misas en todo el país, con asistentes compartiendo anécdotas personales y sentimientos de alegría.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments