Se espera que una sonda soviética a Venus, Kosmos 482, reingrese a la atmósfera terrestre esta semana. Lanzada en 1972, es la última pieza restante del programa Venus de la URSS en órbita terrestre. A diferencia de la mayoría de los desechos espaciales, su módulo de aterrizaje de titanio, diseñado para resistir las duras condiciones de Venus, puede sobrevivir a la reentrada. Su reentrada es incontrolada, lo que genera preocupación, aunque su impacto potencial es incierto. El incidente destaca la creciente preocupación sobre la basura espacial y su impacto ambiental.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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