Un experimento de la Universidad Carnegie Mellon que utilizó agentes de IA de Google, OpenAI, Anthropic y Meta para gestionar una empresa de software simulada arrojó resultados desastrosos. La IA tuvo dificultades con tareas básicas, demostrando una deficiente capacidad de razonamiento, habilidades sociales y navegación por internet. Incluso el agente de IA con mejor rendimiento completó solo el 24% de sus tareas a un costo prohibitivamente alto. El estudio sugiere que la IA actual está lejos de ser capaz de reemplazar a los trabajadores humanos en roles complejos, disipando los temores de un desplazamiento laboral generalizado por la IA.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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