El cardenal Vincent Nichols, arzobispo de Westminster, anticipa un ambiente reflexivo en su primer cónclave papal. Espera que las discusiones trasciendan las divisiones políticas habituales dentro de la Iglesia, centrándose en cambio en las diversas experiencias de los cardenales a nivel mundial, incluyendo aquellos de Ruanda y Myanmar. Nichols enfatiza la importancia de escuchar a los supervivientes de abusos sexuales dentro de la Iglesia y reconoce el inmenso sacrificio que implica convertirse en Papa. Anticipa que el cónclave durará varios días y expresa cierta preocupación por estar sin la alarma de su teléfono móvil y sus aplicaciones de oración.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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