Líderes mundiales y dignatarios se reunieron en la Plaza de San Pedro para la misa fúnebre del Papa Francisco. Sus ritos funerarios simplificados, una desviación de la tradición, reflejaron su énfasis en la humildad y la accesibilidad. Se estima que 200.000 personas asistieron a la misa, después de tres días de velatorio público. El entierro, en Santa María la Mayor, marca el inicio de un período de luto de nueve días antes de que comience el cónclave para elegir a su sucesor. Entre los primeros candidatos al papado se encuentran el cardenal Parolin, el cardenal Tagle y el cardenal Ambongo Besungu.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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