Las compañías petroleras inicialmente anticiparon un auge bajo la administración de Trump, pero el aumento de los costos debido a la guerra comercial y la incertidumbre económica están disminuyendo el entusiasmo. La Cuenca de San Juan, una antigua área de perforación, está luchando, con empresas más pequeñas sobreviviendo mientras que las más grandes se mudaron a regiones más rentables. Si bien algunos esperan que las políticas de Trump estimulen la industria, el clima actual de volatilidad económica y altos costos de los insumos, particularmente el acero de los mercados asiáticos, amenaza el desarrollo futuro. Los residentes locales expresan sentimientos encontrados, equilibrando las esperanzas de una reactivación económica con las preocupaciones sobre la seguridad laboral y el impacto ambiental de la extracción de petróleo y gas.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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