Un nuevo estudio que analiza muestras de roca del cráter Gale de Marte, recolectadas por el rover Curiosity, podría resolver el misterio del carbono desaparecido del planeta. Marte en sus inicios poseía un clima cálido y húmedo que requería una cantidad significativa de dióxido de carbono atmosférico para generar un efecto invernadero. Sin embargo, los datos satelitales mostraron menos carbono del que predecían los modelos climáticos. El análisis del rover Curiosity de la pila de sedimentos del cráter Gale sugiere que hubo una cantidad mucho mayor de carbono presente de lo que se pensaba anteriormente, resolviendo la discrepancia entre los modelos y las observaciones.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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