Los aranceles del presidente Trump, aunque pretendían beneficiar a las pequeñas empresas, perjudican desproporcionadamente a los estadounidenses de bajos ingresos. Estos aranceles aumentan los precios de los bienes de consumo diario, afectando más gravemente a los hogares de bajos ingresos que a los de mayores ingresos. Además, el riesgo de recesión derivado de los aranceles también afectaría desproporcionadamente a las familias de bajos ingresos, aumentando la pobreza y el desempleo. Si bien el Congreso y los tribunales podrían intervenir, la solución más probable depende de que Trump revierta su política.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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