Un extenso informe de AidData dice que los bancos estatales de China canalizaron secretamente unos 200 mil millones de dólares a empresas estadounidenses durante 25 años, a menudo a través de empresas fantasma en las Islas Caimán, Bermudas y Delaware. Muchos préstamos ayudaron a adquisiciones chinas en sectores sensibles, como la robótica, los semiconductores y la biotecnología, lo que generó alarmas de seguridad nacional. A nivel mundial, China prestó más de 2 billones de dólares desde el año 2000, extendiendo su red de obligaciones a aliados ricos, encontraron los investigadores. El escrutinio de Estados Unidos se ha intensificado desde 2020, pero China ha ampliado sus sucursales en el extranjero para ocultar sus orígenes. Los expertos advierten que la financiación opaca podría darle a Beijing influencia sobre tecnologías críticas.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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