El huracán Melissa, uno de los más potentes del Atlántico en más de 150 años, abrió un camino destructivo a través de Jamaica, Cuba y las Bahamas, dejando al menos 30 muertos mientras se dirigía hacia Bermudas. La tormenta explotó hasta alcanzar la fuerza de categoría 5 con vientos de 185 mph, azotando Jamaica antes de cruzar el este de Cuba y provocando lluvias torrenciales, vientos dañinos y marejadas peligrosas en las Bahamas. Jamaica declaró zona de desastre; el 77% perdió el suministro eléctrico y las comunidades quedaron aisladas mientras los equipos despejaban escombros. Haití reportó 23 muertes y 13 desaparecidos. Los gobiernos lanzaron evacuaciones y ayuda, mientras que el Reino Unido, China y Estados Unidos movilizaron asistencia.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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