Al amanecer del miércoles, el suroeste de Jamaica despertó con imágenes de casas derrumbadas, coches volcados y cables caídos cuando el huracán Melissa, de categoría 5, tocó tierra, azotando Black River con una marejada de hasta 13 pies y devastando su hospital y centro de emergencias. El primer ministro Andrew Holness declaró la isla zona de desastre tras vientos de 185 mph y lluvias torrenciales; las regiones montañosas registraron hasta 49 pulgadas, inundando St. Elizabeth y obligando a su único hospital público a evacuar. Las operaciones de búsqueda y rescate están en marcha sin que se hayan reportado víctimas mortales, los aeropuertos permanecen cerrados y las comunicaciones y el agua están cortadas en algunos lugares. Melissa golpeó posteriormente Cuba cerca de Chivirico.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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