Estados Unidos impuso nuevas sanciones a Rosneft y Lukoil, sus primeras sanciones contra Rusia desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, destinadas a reducir los ingresos petroleros que financian la guerra en Ucrania. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, instó a un alto el fuego inmediato y presionó a los aliados para que se unieran, mientras Trump cancelaba una reunión prevista con Vladimir Putin, lo que señalaba un estancamiento en las negociaciones. La medida sigue a las medidas del Reino Unido y a las restricciones parciales de la UE, y la UE prepara un nuevo paquete dirigido a la energía y las finanzas. Trump también negó un informe de que Washington había aprobado ataques ucranianos en lo profundo de Rusia.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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