El análisis de The Guardian encuentra que, incluso mientras las muertes por sobredosis en EE. UU. disminuyeron en 2024, la crisis se profundizó en focos del país, con algunos condados aumentando hasta un 120% y siete estados revirtiendo el rumbo a principios de 2025. Los CDC habían celebrado una caída del 27% —más de 81 vidas salvadas diariamente—, pero aun así aproximadamente 220 personas murieron cada día el año pasado. Los cambios en el fentanilo (y, en algunos lugares, la metanfetamina) y la geografía explican mejor el mapa desigual. Los expertos aplauden la naloxona pero cuestionan su impacto medido, y culpan a la vigilancia lenta e incompleta que oscurece los picos locales y dificulta la prevención y el tratamiento dirigidos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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