Un nuevo estudio sugiere que la exposición al plomo entre los homínidos antiguos puede haber influido en el funcionamiento social y conductual durante la evolución, con Homo sapiens tolerando mejor la toxina que los neandertales. Los investigadores midieron el plomo en 51 dientes fosilizados, de unos 1.8 millones de años de antigüedad, y encontraron exposición en el 73% de las muestras que abarcan Homo sapiens, neandertales y otras especies de Homo. En organoides cerebrales cultivados en laboratorio, el plomo interrumpió FOXP2 cuando se combinó con variantes antiguas del gen NOVA1. Los autores señalan los límites del modelo pero argumentan que esta resistencia probablemente dio a los humanos modernos una ventaja de supervivencia.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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