El CEO de United Airlines, Scott Kirby, advirtió que el cierre federal podría debilitar la confianza del público y afectar las reservas si se prolonga, aunque dijo que aún no ha mermado el negocio de la aerolínea. Ed Bastian de Delta emitió una advertencia similar, al tiempo que señaló que las operaciones no se ven afectadas. El cierre, que comenzó el 1 de octubre, tiene a los agentes esenciales de la TSA y a los controladores aéreos trabajando sin pago en medio de las preocupaciones de la FAA sobre la ya escasa dotación de personal. La dotación de personal insuficiente la semana pasada interrumpió vuelos en Nashville y Burbank, ya que los miembros del sindicato de controladores instaron al público a presionar a los legisladores para que pongan fin al punto muerto.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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