Un reciente festival de comedia en Riad, que contó con prominentes comediantes de Estados Unidos y el Reino Unido, ha generado controversia debido al historial de derechos humanos de Arabia Saudita y su historial de silenciamiento de la disidencia. Mientras que artistas como Pete Davidson afirman no tener restricciones materiales, otros se enfrentaron a cláusulas contractuales que limitaban las críticas al reino. Se informó que algunos comediantes, como Tim Dillon y Jim Jefferies, fueron desinvitados después de hacer comentarios controvertidos. El artículo destaca casos de satiristas y activistas que enfrentan severos castigos en Arabia Saudita, en marcado contraste con la promoción del entretenimiento por parte del gobierno. Muchos artistas, motivados por ofertas lucrativas, se han enfrentado a acusaciones de priorizar la ganancia financiera sobre las preocupaciones éticas, aunque algunos, como Nimesh Patel, inicialmente aceptaron y luego declinaron las ofertas.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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