El Papa León XIV ha comenzado a deshacer algunas de las decisiones financieras del Papa Francisco, abrogando una ley de 2022 que centralizó el poder del banco del Vaticano. El nuevo decreto permite a la Santa Sede utilizar bancos no vaticanos por eficiencia. Esta es la segunda reforma importante de León, tras la reasignación de un alto administrador cercano a Francisco. Las medidas señalan una recalibración de las estructuras de poder del Vaticano en medio de reformas financieras y procedimientos legales en curso.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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