Un inminente cierre del gobierno federal, con fondos que expiran el 1 de octubre, genera preocupaciones sobre los viajes. El personal de la TSA y el control de tráfico aéreo trabajarán sin pago, mientras que se espera que continúen los vuelos comerciales y las operaciones de Amtrak. Sin embargo, cierres anteriores han visto un aumento en las ausencias de la TSA, lo que lleva a esperas más largas, y ausencias de controladores de tráfico aéreo que causan interrupciones de vuelos y paradas en tierra. La formación de nuevos controladores de tráfico aéreo también podría verse afectada.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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